La Universidad de Tel Aviv anunció el progreso de la «revolución verde» en su campus: aproximadamente el 45 por ciento del consumo energético en los edificios de esta prestigiosa institución israelí ya proviene de fuentes de energía renovables.
Eso significa que casi la mitad de la energía consumida en el campus de la universidad ya no se basa en combustibles fósiles, señalaron voceros de su Consejo Verde, según los cuales este avance representa «otro paso significativo» en «la vanguardia de la sostenibilidad entre las instituciones de educación superior» del país.
Desde el consejo precisaron que la universidad consume anualmente unos 75 millones de kWh de electricidad, de los cuales unos cuatro millones provienen de 17.000 metros cuadrados de sistemas solares instalados en los tejados de varios edificios del campus.
(Próximamente, añadieron, se instalará también un extenso sistema de paneles solares en uno de los parques de estacionamiento del complejo).
El consumo restante de energía verde, que asciende a unos 29 millones de kWh, se abastece de fuentes de energía solar fuera del campus, indicaron los portavoces del organismo que fomenta estos cambios.
Hacia un 100 por ciento verde
Mirando hacia el futuro, el consejo tiene en marcha un plan plurianual que prevé la transición a 100 por ciento verde en los próximos años, incluyendo la construcción de un gran centro de almacenamiento de energía en el campus.
Según un acuerdo firmado con Shikun & Binui Energy, se construirá en el campus una instalación avanzada de almacenamiento de energía con una capacidad superior a 30 MWh, uno de los proyectos más grandes de este tipo en el centro de Israel y el primero en una institución académica nacional.
Este ambicioso plan estratégico fue lanzado hace tres años por el Consejo Verde liderado por el rector, el profesor Ariel Porat, y el director ejecutivo, Gadi Frank. Tras un extenso trabajo preparatorio, el organismo estableció una serie de objetivos adicionales, entre los que se incluyen: la transición a energías sostenibles y el ahorro de energía y agua.
También la minimización de residuos y el uso inteligente de los recursos, la clasificación de residuos y la reducción de las emisiones del transporte, el fomento y la preservación de la flora y la fauna, entre otros.
«Todo ello —aseguraron desde la universidad israelí—, junto con medidas de adaptación al cambio climático, como la creación de zonas de sombra y la plantación de árboles en todo el campus».
«Hasta hace poco, nuestro uso de energías renovables representaba apenas un pequeño porcentaje», dijo la doctora Judi Lax, jefa de Sostenibilidad, Ingeniería y Mantenimiento. Pero, «en poco tiempo, logramos un cambio radical y alcanzamos un 45 por ciento de energía verde en el campus«.
«No es solo una declaración ambiental, sino una verdadera revolución operativa que reduce significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero» de la universidad, aseveró Lax.
Mejorando el medio ambiente en el mundo real
Por su parte, el profesor Marcelo Sternberg, uno de los líderes del programa para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, dijo que, además de la investigación y la docencia que abordan la crisis climática y ecológica, la universidad «también considera de gran importancia la aplicación práctica de los principios de sostenibilidad dentro del propio campus».
«Como centro de conocimiento, innovación e influencia pública —siguió el académico—, tenemos tanto la oportunidad como la responsabilidad de liderar también el cambio ambiental a través de la acción directa».
Se trata, completó, de «un mensaje importante para nuestros estudiantes, para la sociedad y para otras instituciones tanto en Israel como en todo el mundo: la acción significativa es posible y necesaria, y el momento de actuar es ahora».
A principios del 2025, otra importante universidad israelí, el Instituto Weizmann, que tiene su sede en Rehovot, en el centro del país, anunció su propia transformación energética, con la adaptación de todos sus edificios al consumo exclusivo de electricidad «verde».